Cómo trabajamos la información
Escribimos a partir de fuentes de salud públicas y de los datos que entrega el vendedor. Separamos lo confirmado de lo que no lo está, no publicamos promesas de resultados ni testimonios inventados, citamos las fuentes al final de cada página y actualizamos la fecha cuando cambiamos algo.
Fuentes
Para la guía de salud usamos, en este orden: organismos públicos (MedlinePlus en español, Ministerio de Salud, INVIMA, OMS y OPS), revisiones sistemáticas (Cochrane) y monografías de la Agencia Europea de Medicamentos sobre plantas medicinales. Las fuentes de cada página aparecen al final, con enlace.
Cuando la evidencia es débil o se refiere a un ingrediente y no a un producto, lo decimos con esas palabras.
Datos del producto
Precio, forma de pedido y condiciones salen del vendedor. Si un dato no está confirmado —por ejemplo, la presentación exacta del envase—, no lo inventamos: le explicamos cómo verificarlo en el empaque o en la llamada.
Lo que evitamos
- Prometer resultados, plazos o porcentajes.
- Presentar un suplemento como medicamento o como reemplazo del tratamiento médico.
- Testimonios con nombres, fotos o ciudades que no podamos verificar.
- Menciones de médicos, clínicas o registros sanitarios que no podamos comprobar.
- Contadores de tiempo, «últimas unidades» o cualquier presión para comprar.
Correcciones
Si encuentra un error, escríbanos desde contacto. Revisamos la fuente, corregimos la página y actualizamos su fecha.